El 2025 se despide con chamarra, bufanda y café bien cargado. Puebla enfrenta un escenario de frío intenso por la combinación de los frentes fríos 24 y 25, que están provocando descensos fuertes de temperatura, heladas y madrugadas gélidas, sobre todo en zonas altas del estado.
Aunque se habla de un “doble frente frío”, especialistas explican que no son dos sistemas idénticos al mismo tiempo, sino frentes consecutivos que se refuerzan entre sí, permitiendo la entrada de aire polar y, posteriormente, aire ártico. El resultado: un frío más severo de lo normal para el cierre de diciembre.
En regiones cercanas a La Malinche y zonas montañosas, los termómetros podrían bajar de los 0 grados Celsius, acompañados de bancos de niebla, escarcha en caminos y afectaciones en áreas agrícolas. Las mañanas y noches serán las más frías, con una sensación térmica aún menor por las rachas de viento.
¿Por qué estos frentes fríos pegan tan fuerte?
El frente frío número 24 ingresó entre el 25 y 26 de diciembre e interactuó con una vaguada polar. Días después, el frente frío 25 avanza desde el noreste, impulsado por una masa de aire ártico, lo que intensifica el descenso de temperatura en gran parte del país.
Este efecto acumulado ha provocado que más de una decena de estados registren o puedan registrar temperaturas cercanas o inferiores a cero, especialmente en zonas serranas del norte, centro y oriente de México.
¿Qué esperar en Puebla?
Para Puebla, el pronóstico apunta a que el frío se mantendrá durante los últimos días de diciembre y podría extenderse a los primeros días de enero. No se prevén nevadas, pero sí amaneceres helados, posibles heladas y condiciones que requieren precaución en carretera por la formación de hielo.
Las recomendaciones son claras: abrigarse bien, cuidar a adultos mayores, niñas y niños, proteger mascotas y extremar cuidados al manejar durante las primeras horas del día.
El mensaje es simple: el frío va en serio y no piensa irse rápido.








