La serie biográfica “Chespirito: Sin querer queriendo”, que se transmite actualmente por Max y cuenta la vida del comediante Roberto Gómez Bolaños, ha generado polémica al presentar a un personaje claramente inspirado en Carlos Villagrán —el recordado “Quico”— como el antagonista principal de la historia.
El actor Juan Lecanda interpreta a Marcos Barragán, un personaje que en la trama representa al actor que dio vida al niño cachetón y consentido.
En la serie, Barragán es retratado como egocéntrico, conflictivo y ambicioso, lo que ha provocado debates entre seguidores y expertos sobre si esta representación es justa o una versión parcializada del conflicto que existió entre ambos comediantes.
Una enemistad con historia
Carlos Villagrán y Roberto Gómez Bolaños fueron socios y compañeros durante la etapa más exitosa de El Chavo del 8, pero la relación se fracturó a mediados de los años 80, cuando Villagrán abandonó el programa tras diferencias creativas y legales por el uso del personaje de “Quico”.
En entrevistas pasadas, Villagrán ha hablado del distanciamiento:
“Hubo cosas que no me gustaron, por eso me fui. Pero siempre respeté a Roberto. No me gusta hablar mal de los muertos. Si en la serie dicen mentiras, allá ellos”, declaró en una charla con el periodista Gustavo Adolfo Infante en 2023.
Aunque no se mencionan los nombres reales en la serie, los paralelismos son evidentes para el público, lo que ha generado reacciones encontradas. Algunos televidentes aplauden la valentía de contar la historia “desde la voz de Chespirito”, mientras que otros critican lo que consideran una versión sesgada y poco empática hacia Villagrán.
¿Ficción o ajuste de cuentas?
La bioserie, autorizada por la familia de Roberto Gómez Bolaños, ha sido acusada por algunos de presentar una narrativa unilateral. Marcos Barragán es mostrado constantemente cuestionando al creador del programa, exigiendo protagonismo y buscando apropiarse del personaje de Quico, lo que se alinea con el conflicto legal que ocurrió en la vida real.
A pesar de ello, Villagrán nunca rompió del todo con su legado como Quico. Incluso años después del conflicto, continuó interpretando al personaje en escenarios internacionales, aunque sin derechos legales sobre el nombre ni vínculo con Televisa.








