La BBC enfrenta uno de sus momentos más críticos en los últimos años. Este miércoles confirmó que eliminará entre 1,800 y 2,000 puestos de trabajo en los próximos dos años, lo que representa cerca del 10% de su plantilla.
Se trata del mayor ajuste en 15 años dentro del grupo audiovisual, impulsado por la necesidad de recortar gastos ante un escenario financiero cada vez más complejo.
La empresa busca ahorrar 500 millones de libras adicionales a sus costos operativos anuales, que ascienden a 5,000 millones de libras.
El anuncio llega en medio de una etapa de inestabilidad interna: la reciente salida de su director general y una demanda por difamación interpuesta por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Además, el modelo de financiamiento de la BBC enfrenta presión por la caída en el pago del canon televisivo en Reino Unido, así como por el aumento en los costos de producción y menor ingreso comercial.
El ajuste ocurre semanas antes de la llegada del nuevo director general, Matt Brittin, exdirectivo de Google, quien asumirá el cargo el próximo 18 de mayo con el reto de estabilizar la organización.
La crisis en la BBC refleja un fenómeno global: los medios tradicionales enfrentan una transformación acelerada ante la competencia digital y cambios en el consumo de contenido.









