El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó nuevamente la tensión con México al advertir que su gobierno aplicará un arancel del 5% a las importaciones mexicanas si no se entrega un volumen específico de agua pendiente bajo el Tratado de Aguas de 1944.
Durante un mensaje emitido este 8 de diciembre, Trump acusó a México de mantener un déficit de 986.6 millones de metros cúbicos, y exigió la entrega inmediata de 246.65 millones de metros cúbicos antes de que concluya el año.
Un ultimátum con consecuencias económicas
El mandatario aseguró que ya dio luz verde a la documentación necesaria para activar el arancel si México no cumple con el plazo señalado:
“Cuanto más tarde México… más perjudicados saldrán nuestros agricultores”, declaró, justificando la presión como una medida para proteger al sector agrícola estadounidense.
Un conflicto que rebasa lo técnico
La disputa por el manejo del agua del Río Bravo es prolongada y, en cada ciclo, genera fricciones entre ambos países. México ha señalado reiteradamente que las presas de la región operan al límite durante periodos de sequía extrema, lo que dificulta cumplir simultáneamente con la entrega de agua a Estados Unidos y con las necesidades de consumo interno.
Estados norteños como Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila viven sus propias crisis hídricas, y autoridades mexicanas han advertido que liberar grandes volúmenes podría agravar la falta de agua en esas zonas.
Si bien el tratado contempla excepciones en casos de “sequía extraordinaria”, su interpretación ha sido motivo de constantes desacuerdos dentro de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), donde cada revisión reactiva viejas tensiones diplomáticas.








